sábado, 2 de noviembre de 2013

EVITA CONSEGUIR LO QUE NO QUIERES

EVITA CONSEGUIR LO QUE NO QUIERES
Aquí sirven los mismos cuatro «de verdad». En el resto del capítulo voy a centrarme en cómo puedes dejar de emplear energía para las cosas que no quieres y las cosas en las que notes que, sorprendentemente, es en lo que la mayoría de la gente emplea más energía. Pero ¿por qué iba nadie a emplear energía en lo que no quiere o en lo que no cree?
Volvamos brevemente a aquellas cuatro palabras mágicas: serás lo que pienses. Esta ley universal tiene un doble sentido. Si pones pasión al pensar en tus intenciones, a la larga actuarás según esos pensamientos y atraerás a tu vida lo que estás pensando. Como siempre, el antecedente de cualquier acción es un pensamiento. Esta ley también te impide atraer soluciones a tus problemas.
Éstos son los cuatro subgrupos que empleas al gastar energía en lo que no crees, cuatro categorías que explican por qué la mayoría de la gente no sabe resolver sus problemas y no consigue lo que quiere en la vida.
1. Enviar la energía a lo que no quieres. Imagina esta escena: Te doy un millón de dólares y te digo que vayas a gastarte este dinero en lo que quieras, sin limitaciones. Coges el dinero y te vas a un centro comercial. En la primera tienda en la que entras ves muebles que te parecen horribles y espantosos y te gastas cien mil dólares. La segunda tienda en la que entras está llena de joyas que te parecen de mal gusto y caras. Aquí gastas otros cien mil dólares enjoyas que no quieres. Y sigues así hasta gastar todo el dinero.
Tienes dinero para gastar en lo que quieres y, cada vez que ves algo que no quieres, lo compras. Cuando llegas a casa y te entregan todas tus adquisiciones, te preguntas: «¿Por qué tengo la casa llena de cosas que no quiero?». La respuesta.

2. Enviar tu energía a lo que es. Esta es otra razón por la que a la gente le cuesta tanto eliminar los problemas y atraer a su vida lo que quieren. Es fácil gastar tu energía en las circunstancias de tu vida, o, como lo expreso aquí, en lo que es. De nuevo, volvamos a nuestro tema: lo que piensas se cumple. Si empleas tu energía en lo que es, aparecerá en tu vida más de lo que es porque con tus pensamientos influirás en ello. Aunque detestes las circunstancias de tu vida y las cosas que te están pasando, si empleas tu energía en ello influirás en estas condiciones y conseguirán que sigan manifestándose en tu vida.
Ésta es una de las áreas de energía más difíciles de cambiar debido en gran medida a que probablemente has estado rodeado de personas que siempre se quejan y lamentan de las circunstancias de su vida. Pongamos por ejemplo que tienes poco dinero y te pones la etiqueta de pobre, infortunado o de clase media baja. ¿Cuánto tiempo pasas pensando y diciendo que eres pobre, quejándote de las circunstancias en las que te ves obligado a vivir, lamentándote de la falta de dinero, encontrando defectos a los políticos que son responsables de tu vida de escasez? Todo eso es energía lenta y baja, pero no obstante es la moneda de tu vida que estás gastando en lo que es. Ten presente esta frase si te encuentras en esta categoría de conciencia de escasez: no puedes manifestar prosperidad con pensamientos del estilo de «odio ser pobre». Actuarás según este pensamiento y potenciarás cada vez más la situación de odiar ser pobre.
San Pablo nos recordó que: «Dios puede proporcionarte todas las bendiciones en abundancia». Es preciso que pases de la energía de lo que es a la energía de lo que quieres y de lo que pretendes crear. Cada vez que acudan a tu mente las circunstancias de tu vida que te desagradan, piensa en lo que te gustaría experimentar como circunstancias presentes y, luego, da el gran salto a la energía espiritual superior visualizando lo que pretendes crear. Si mantienes la visión de lo que quieres, influirás en esa energía.
Uno de los mayores beneficios que supone el no emplear energía en las cosas en las que no crees es el descubrimiento de que el universo es la abundancia ilimitada. Puedes acudir al océano inagotable con un cubo y sacar de él la cantidad que quieras. Si tienes suficiente fe puedes llevarte tantos cubos llenos como desees y el océano seguirá igual. Y, aun mejor, puedes ir a buscar más tan a menudo como quieras. Y puedes hacerlo cuando estés insatisfecho con lo que es o cuando lo que es esté lleno de problemas. ¡Te has llevado un cuentagotas al océano infinito y luego te quejas de lo poco que tienes!

La verdadera abundancia es el conocimiento absoluto de que todo lo que necesitas te será dado. Como nos recuerdan las Escrituras: «Todo lo mío es vuestro» (Lucas 15:31). Sin embargo, si gastas tu energía en lo que es, que te resulta insatisfactorio, seguirás manifestándote de forma insatisfactoria, en gran parte porque no cesas de preguntarte por qué. Siempre me ha gustado la observación de George Bernard Shaw que Ted Kennedy empleaba al elogiar a su hermano: «Algunos hombres ven las cosas tal como son y dicen por qué; yo sueño cosas que jamás han sido y digo por qué no».
Este subapartado no se limita a las cosas que faltan en tu vida. También se refiere a cualquier aspecto de tu vida cotidiana que consideres un problema y en el que sigas empleando energía inferior.
No puedes adelgazar si piensas que odias estar gordo.
No puedes ser puro si desprecias la adicción.
No puedes gozar de buena salud si aborreces estar enfermo.
Con cada una de las anteriores afirmaciones de lo que te desagrada estás creando más de lo mismo. Como te vuelves aquello en lo que estás pensando todo el día, una vez más las soluciones precisan un nivel de energía diferente a esas y similares circunstancias.
Si piensas que odias tener exceso de peso, tendrás que actuar según lo que estás pensando y seguirás odiando tener exceso de peso. Por el contrario, si empleas tu energía interior en la imagen de tí mismo que prefieres, mantienes esa visión como intención, pones tu peso ideal en números en todos los lugares que te sea posible y te envías amor a ti mismo, entregándote a la guía divina superior para que camine contigo en tu senda hacia el peso ideal, tendrás que actuar según esas nuevas intenciones y habrás dejado de gastar energía en lo que no quieres.
Además, los adictos se han descrito como personas que nunca tienen suficiente de lo que desprecian. En este caso también gastas energías vitales en lo que no quieres, de hecho en lo que odias, y luego lo persigues y con ello creas un círculo vicioso de autodestrucción. Para liberarte de cualquier adicción no debes seguir empleando energías en ella, no debes etiquetarte como adicto y sí, en cambio, cultivar la energía superior y más rápida de ti como un ser sano y puro. Cada vez que tengas la tentación de gastar energía en lo que no quieres, cambia a lo que pretendes crear. Poco a poco, con seguridad, darás una presencia espiritual a los pensamientos de lo que no quieres y, sin duda, las adicciones se disiparán.


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Puedo escribir los versos mas tristes esta noche.....

Quiero ser en tu vida (Paco Stanley)

Para ti Mamá

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