sábado, 20 de octubre de 2007

SONETO LXXXIX Pablo Neruda


Cuando yo muera quiero tus manos en mis ojos:
quiero la luz y el trigo de tus manos amadas
pasar una vez más sobre mí su frescura:
sentir la suavidad que cambió mi destino.

Quiero que vivas mientras yo, dormido, te espero,
quiero que tus oídos sigan oyendo el viento,
que huelas el aroma del mar que amamos juntos
y que sigas pisando la arena que pisamos.

Quiero que lo que amo siga vivo
y a ti te amé y canté sobre todas las cosas,
por eso sigue tú floreciendo, florida,

para que alcances todo lo que mi amor te ordena,
para que se pasee mi sombra por tu pelo,
para que así conozcan la razón de mi canto.

4 comentarios:

César R. Lino A. dijo...

Solamente dire que es muy bueno el poema, de verdad que si. Chauuuu

Javier dijo...

Me pasaba por aki, queria decirte que me gustan tú poemas y frases de veras son muy wapos! x) saludos

Leyre dijo...

... es un placer y un verdadero Lujazo, recreerse en la belleza y en la paz que destila tu blog...

Besos y mi Cariño
Leyre

Anónimo dijo...

gracias por visitar este pequeño espacio

Puedo escribir los versos mas tristes esta noche.....

Quiero ser en tu vida (Paco Stanley)

Para ti Mamá

Google